Antibiótico de la familia de las penicilinas, eficaz contra diversas infecciones bacterianas. Se usa cuando está indicada por el médico y no se asocia a reacciones adversas graves en pacientes con glucogenosis, siempre bajo vigilancia médica.
Antibiótico del grupo de las fluoroquinolonas (representado en su forma inyectable), usado en infecciones graves como del tracto urinario, respiratorio o gastrointestinal. Su modo de acción es inhibir la DNA girasa bacteriana, evitando la replicación del ADN.
Macrólido de acción bacteriostática (y bactericida en altas concentraciones), eficaz contra múltiples bacterias (Gram-positivas, Gram-negativas y algunos patógenos atípicos). Presentada en tabletas y suspensiones orales, se administra generalmente una vez al día por pocos días.
Aunque no tenga imagen aquí, es un nitroimidazol que actúa dañando el ADN de bacterias anaerobias y protozoarios. Se emplea en infecciones como amebiasis, giardiasis, vaginosis bacteriana y abscesos cerebrales, entre otras.
Cefalosporina de primera generación, útil para infecciones leves como faringitis, otitis, piel y huesos. Se considera alternativa para quienes son alérgicos a penicilina.
Glucopéptido bactericida indicado frente a infecciones graves por bacterias Gram-positivas resistentes (como MRSA, C. difficile). Se administra normalmente por vía intravenosa.
Lincosamida efectiva contra cocos Gram-positivos (como estreptococos, estafilococos) y bacilos anaerobios. Se usa en septicemias, peritonitis o en personas alérgicas a la penicilina.
Son compuestos orgánicos esenciales para el funcionamiento celular, el crecimiento y el desarrollo saludables. El cuerpo generalmente no las produce en cantidades suficientes por sí solo, por lo que deben obtenerse mediante dieta o suplementos.
Se clasifican según su solubilidad:
Liposolubles: A,D, E y K — se almacenan en el cuerpo.
Hidrosolubles: Grupo B y vitamina C — se eliminan con más facilidad.
Importante Saber:Aunque pueden tener importantes funciones (como la visión, el sistema inmunitario, el metabolismo o la salud ósea), el exceso de algunas vitaminas puede ser peligroso. Por ejemplo, una sobredosis de vitamina D puede provocar hipercalcemia, y tomar altas dosis de vitaminas B6 o B12 se ha asociado con un mayor riesgo de cáncer de pulmón en algunos estudios.
Son preparaciones biológicas diseñadas para estimular respuestas inmunitarias protectoras contra agentes infecciosos como virus o bacterias.
Funcionamiento: Activan el sistema inmunitario y preparan al cuerpo para defenderse de futuras infecciones, sin causar la enfermedad
Tipos de vacunas comunes: Inactivadas: contienen patógenos muertos o desactivados. Son más seguras para personas con sistemas inmunitarios vulnerables, aunque a veces requieren refuerzos y adyuvantes
Atenuadas: usan patógenos vivos pero debilitados, activan bien el sistema inmune y suelen necesitar menos dosis.
Conjugadas: combinan antígenos débiles con portadores más fuertes para generar una respuesta inmune más eficaz.
ARN mensajero (ARNm): contienen material genético que instruye a las células a producir antígenos, sin utilizar el virus entero. Son una tecnología reciente y prometedora.
Antibiótico combinado eficaz contra bacterias resistentes, pero con más efectos adversos que la amoxicilina sola, como diarrea intensa, alteraciones hepáticas y reacciones alérgicas graves. No se recomienda salvo indicación médica muy específica.
Antibiótico macrólido usado contra infecciones respiratorias, cutáneas y de transmisión sexual. Se evita en estos casos por su alta probabilidad de causar malestar gastrointestinal, interacción con múltiples medicamentos y riesgo de alterar el ritmo cardíaco (prolongación del QT).
Medicamentos antiinflamatorios potentes (como prednisona o dexametasona) que suprimen el sistema inmunitario. Su uso indiscriminado puede aumentar el riesgo de infecciones graves, descompensar enfermedades metabólicas y provocar efectos secundarios como aumento de peso, hipertensión y osteoporosis.
Sustancias que aumentan la actividad del sistema nervioso central (por ejemplo, cafeína en dosis altas, anfetaminas, metilfenidato). Pueden elevar la presión arterial, la frecuencia cardíaca y generar estrés metabólico, lo que en ciertos pacientes con problemas hepáticos o cardiacos es riesgoso.
Hormona que eleva rápidamente la glucosa en sangre. Aunque es útil en hipoglucemias graves, en algunos trastornos metabólicos puede empeorar la acumulación de ciertas sustancias en el organismo, y no es un tratamiento necesario salvo emergencias específicas.
Descongestionante nasal presente en algunos medicamentos para resfriados. Estimula receptores adrenérgicos, aumentando la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Puede provocar insomnio, nerviosismo y en ciertos pacientes riesgo cardiovascular.
Algunos anticonceptivos inyectables (como los que contienen altas dosis de estrógenos o progestágenos) pueden aumentar el riesgo de trombosis y afectar el metabolismo hepático. En pacientes con condiciones crónicas, pueden tener interacciones y efectos adversos más pronunciados que las versiones orales.
Incluyen medicamentos como clomifeno o gonadotropinas, que estimulan la ovulación. Pueden alterar el equilibrio hormonal, provocar efectos secundarios sistémicos y no son recomendadas fuera de un control médico estricto.
Solución intravenosa que contiene lactato de sodio, potasio, calcio y cloruro. Se usa para rehidratación, pero en pacientes con ciertos problemas hepáticos o metabólicos el lactato puede no procesarse correctamente, acumulándose y causando complicaciones.